La intervención militar y política realizada por USA ante Venezuela este 3 de enero 2026 puede generar:


1) Ruptura del “piso” legal y diplomático del orden internacional


La gran disputa inmediata será la legalidad: EE. UU. plantea “autodefensa” (Artículo 51), mientras que voces en ONU y expertos cuestionan compatibilidad con la Carta de la ONU y la prohibición del uso de la fuerza. Esto abre precedente para que otros Estados justifiquen acciones similares. Reuters+1


2) Choque en ONU / Consejo de Seguridad y polarización global

Es esperable una sesión/urgencia en el Consejo de Seguridad y una alineación por bloques (aliados de Caracas vs. aliados de Washington), con el riesgo de veto y salida “política” por Asamblea General u OEA (con resultados prácticos limitados). Reuters+1


3) Efecto dominó regional

América Latina tenderá a partirse en:

  1. países que condenan por soberanía/precedente,
  2. países que apoyan por “crimen transnacional/narcotráfico”,
  3. países que piden negociación inmediata (por miedo a desestabilización y migración).

 

En la práctica, esto enfría integración regional, complica comercio fronterizo y eleva gasto en seguridad.


4) Riesgo de insurgencia y conflicto prolongado

Aunque una operación “quirúrgica” puede decapitar el mando, no garantiza control territorial. La historia muestra que, sin un arreglo político interno y legitimidad, el costo sube en forma de resistencia irregular, sabotajes e ingobernabilidad. (Varios análisis ya advertían ese riesgo). The Guardian+1


Repercusiones económicas internacionales

1) Petróleo: prima de riesgo inmediata

Venezuela es un país petrolero: aun si su producción/exportación ya tenía restricciones, un conflicto eleva la prima geopolítica (riesgo de interrupción logística, sanciones adicionales, seguros marítimos, puertos). Resultado típico: presión alcista en crudo y mayor volatilidad.

2) Mercados emergentes y “flight to quality”

En eventos bélicos inesperados, suele subir el apetito por activos refugio (USD/bonos), y empeorar spreads de crédito en emergentes. El canal más rápido es riesgo (no tanto “fundamentales” en 48 horas).

3) Venezuela: “shock” de gobernanza y pagos

Con captura/disrupción del Ejecutivo, hay riesgo de:

a. parálisis operativa del Estado (recaudación, PDVSA, puertos),

b. caída de confianza y transacciones,

c. aumento de informalidad y escasez localizada.

 

El desenlace económico depende de si aparece rápidamente un gobierno de transición reconocido interna y externamente. AP News+1

4) Comercio y migración

Un deterioro agudo suele empujar más migración y tensar mercados laborales y gasto social en países receptores (Colombia, Brasil, otros). Además, sube el costo de transporte y pagos en la región por percepción de riesgo.


Repercusiones para Centroamérica y Costa Rica (económicas)


  1. Combustibles: si sube el crudo, pega directo en inflación/importaciones energéticas.
  2. Tipo de cambio y tasas: mayor incertidumbre puede fortalecer USD (temporalmente) y encarecer financiamiento externo.
  3. Turismo e inversión: no por “riesgo Costa Rica”, sino por clima regional y titulares.


En un mundo globalizado y conectado, no podemos dejar de ver lo que suceden en otros países y latitudes, ya que nos puede afectar de manera directa o indirecta.