
2026: El Año en que el Mundo se Redibuja — Y lo que Significa para Latinoamérica y Costa Rica
Las portadas de The Economist no predicen el futuro, pero sí capturan las fuerzas que están moldeando el mundo. La ilustración de 2026 muestra un planeta convulsionado: guerras, tensión energética, inteligencia artificial, protestas, crisis democráticas y un reacomodo económico global. No es casualidad. Es un mensaje. Un mapa de riesgos… y de oportunidades.
1. Un mundo más tenso y más fragmentado
La presencia de tanques, drones, misiles y protestas simboliza un escenario evidente:
los conflictos actuales no van a disminuir en 2026.
Ucrania–Rusia, Medio Oriente y la disputa silenciosa entre Estados Unidos y China tensarán todavía más el comercio, la energía, las cadenas de suministro y la estabilidad global.
Para Latinoamérica esto significa una sola cosa:
La región deberá aprender a navegar un mundo que ya no es global, sino multipolar y volátil.
2. Energía cara, transición inevitable
La portada muestra turbinas, tuberías y baterías. La lectura es clara: la energía seguirá siendo el eje del juego geopolítico.
Precios altos del petróleo, mayor dependencia tecnológica y una carrera acelerada hacia renovables marcarán el 2026.
En Costa Rica esto golpea directamente:
Transporte más caro
Presión sobre costos de producción
Menor competitividad regional
Mayor dependencia de combustibles importados
Pero también abre puertas:
Costa Rica puede posicionarse como líder en energías limpias y electromovilidad si acelera inversión, innovación y alianzas público-privadas.
3. Inteligencia Artificial: la fuerza que no se puede ignorar
Cerebros, robots y chips en la ilustración representan la aceleración más grande de nuestra época: la automatización.
El 2026 será el año en que la IA deje de ser tendencia para convertirse en infraestructura.
Las empresas que no la adopten quedarán rezagadas. Las que la integren, crecerán exponencialmente.
En Costa Rica, el impacto será inmediato:
Centros de servicio deben migrar a IA para sobrevivir.
Profesiones administrativas serán reemplazadas.
La demanda de talento digital se disparará.
PYMES deberán integrar IA o quedarán fuera de competencia.
La pregunta ya no es “¿cuándo?” sino “qué tan rápido podemos adaptarnos?”
4. Nearshoring: la mayor oportunidad de los últimos 30 años
Latinoamérica aparece conectada por cables y rutas comerciales, esto no es casualidad:
Estados Unidos está reubicando producción, servicios y cadenas de valor más cerca de casa; México ya empezó a ganar.
Centroamérica es el siguiente escalón. Para Costa Rica, esto es histórico:
Tecnología, ciberseguridad, manufactura médica y servicios digitales pueden duplicar su crecimiento si el país reduce trámites, baja costos energéticos y moderniza infraestructura.
5. Turismo en tensión
La portada incluye símbolos de transporte, barcos y viajes. La lectura:
Con un mundo más caro e incierto, el turismo global será volátil. Para Costa Rica, este es un riesgo directo:
Menos visitantes
Menos divisas
Mayor competencia internacional
Consumidores más sensibles al precio
El país deberá reinventar propuestas: sostenibilidad, deporte, bienestar y experiencias personalizadas.
6. Democracia fatigada y sociedades impacientes
Las figuras humanas y los puños en la ilustración hablan de fracaso institucional, polarización y protestas. Esto ya lo estamos viviendo en América Latina.
Gobiernos de corto plazo, ciudadanos frustrados y economías frágiles crean un clima de inestabilidad que afecta inversión, mercados y confianza.
Costa Rica no está aislada.
La estabilidad política —nuestro mayor activo histórico— debe protegerse con diálogo, inclusión y acuerdos país de cara a las elecciones presidenciales.
Conclusión: 2026 no será un año fácil… pero puede ser un año ganador
De la portada emergen tres mensajes principales:
1. La economía mundial será más tensa, más cara y más impredecible.
2. La Inteligencia Artificial será la ventaja competitiva definitiva.
3. Latinoamérica y Costa Rica tendrán oportunidades únicas si se mueven rápido.
En un mundo en caos, sobreviven quienes saben leer las señales ero prosperan quienes actúan antes de que los demás las entiendan.
2026 no será un año para temer, será un año para liderar, transformar y tomar decisiones inteligentes.
Y como región, esta puede ser nuestra mejor oportunidad en décadas.