Hablar de pensiones en Costa Rica no es solo hablar del retiro. Es hablar de planificación financiera, sostenibilidad del sistema y decisiones que impactan la calidad de vida futura.


Costa Rica cuenta con un Sistema Nacional de Pensiones multipilar, que combina solidaridad social con ahorro individual obligatorio y voluntario. Sin embargo, el contexto internacional —particularmente el análisis de la OCDE— obliga a leer este sistema con una visión más estratégica.


¿Cómo se compone el sistema de pensiones en Costa Rica?


El sistema está estructurado en cuatro pilares, bajo la supervisión de la Superintendencia de Pensiones (SUPEN).


Pilar 1: Pensión Contributiva Básica (IVM – CCSS)

Administrada por la Caja Costarricense de Seguro Social, funciona bajo un esquema solidario (trabajador, patrono y Estado).


Otorga pensión por vejez, invalidez o muerte, pero no reemplaza completamente el ingreso laboral previo.


Pilar 2: Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP)


Es un ahorro obligatorio individual que se acumula durante la vida laboral y se entrega al momento de pensionarse en el régimen básico. Su función es complementar la pensión del IVM.


Pilar 3: Pensiones Complementarias Voluntarias

Ahorro adicional voluntario. En la práctica, es el pilar que más impacta la calidad de vida en la jubilación, especialmente para independientes, empresarios y personas con ingresos variables.


Pilar 4: Pensiones No Contributivas


Red de protección social para personas que no lograron completar las cuotas mínimas. Es financiado por el Estado.


¿Cuál es la edad de pensión en Costa Rica?

En el régimen IVM de la CCSS, los requisitos actuales son:


  1. 65 años de edad
  2. 300 cuotas mínimas (25 años cotizados)
  3. Aplica igual para hombres y mujeres.
  4. Pensión anticipada (solo mujeres) 63 años
  5. 450 cuotas (aprox. 37,5 años cotizados)


Los hombres no tienen pensión anticipada en el régimen básico.


Costa Rica frente a la OCDE: ¿vamos en línea con el mundo?


El informe Panorama de las Pensiones 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) compara las edades actuales y futuras de jubilación en distintos países.



Costa Rica aparece con 65 años de edad de jubilación, similar a países como Chile, Canadá o España.


Países como Dinamarca, Países Bajos, Suecia o Italia proyectan edades entre 67 y más de 70 años.


Algunos sistemas ya ajustan automáticamente la edad según la esperanza de vida, algo que Costa Rica aún no aplica formalmente.


Que hoy la edad sea 65 no significa que ese parámetro sea permanente.


¿Vale la pena el ahorro complementario? Los números hablan


Uno de los mitos más comunes es pensar que las pensiones complementarias “no rinden” o que el dinero queda estancado.


Los datos promedio del mercado costarricense muestran otra realidad.


Rentabilidad promedio anual (referencia de mercado):


  1. ROP: ~9,0%
  2. FCL: ~8,4%
  3. Fondos voluntarios: ~7,4%

Promedio general: ~8,3%


Estas cifras consideran distintos plazos de inversión y reflejan el desempeño histórico del sistema.


El ahorro previsional sí genera valor en el tiempo y se convierte en un factor crítico ante:


  1. El aumento de la esperanza de vida
  2. La presión sobre los sistemas públicos
  3. La posible revisión futura de edades de jubilación


Qué nos dice todo esto como país (y como personas). El análisis conjunto deja tres mensajes contundentes:


  1. El IVM no debe verse como la única fuente de ingreso futuro.
  2. El ROP y las pensiones voluntarias dejan de ser opcionales y pasan a ser estratégicas.
  3. La planificación individual es tan importante como la política pública.


En un mundo donde las personas viven más años, no planificar la pensión es una decisión financiera de alto riesgo.


Conclusión: la pensión no empieza a los 65.  La experiencia internacional muestra que los sistemas de pensiones evolucionan conforme cambian la demografía y la economía.


Costa Rica aún mantiene reglas relativamente estables, pero el contexto global es claro:

La pensión no se define el día que uno se jubila, sino en las decisiones financieras que se toman durante la vida laboral.


Planificar, informarse y complementar marca la diferencia entre depender del sistema o tener control sobre el futuro.