
Cuando se habla de informalidad en Costa Rica, muchas veces se reduce el concepto a evasión o incumplimiento. Sin embargo, los datos oficiales muestran una realidad mucho más compleja: la informalidad es el principal mecanismo de generación de ingresos para cientos de miles de hogares.
La Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares 2025, elaborada por el INEC, confirma que este fenómeno no es marginal ni transitorio, sino estructural.
1. La dimensión real del fenómeno
Para el año 2025 se estiman 494.564 microempresas de los hogares en Costa Rica, con un crecimiento interanual estadísticamente significativo (13%). Estas actividades económicas surgen, en su mayoría, fuera del marco empresarial tradicional, operadas directamente por personas trabajadoras independientes.
El dato clave no es solo su cantidad, sino su perfil operativo:
Esto las convierte en una economía de subsistencia productiva, más que en emprendimientos clásicos. Las cifras evidencian que la informalidad no es marginal, sino sistémica:
2. Informalidad: una condición dominante, no excepcional
Los resultados de la encuesta evidencian una informalidad generalizada:
Más relevante aún:
El 81,1% de las microempresas presenta simultáneamente las tres condiciones de informalidad, lo que confirma que no se trata de una transición hacia la formalidad, sino de un modelo operativo consolidado.
Esto confirma que la informalidad en este segmento no es transitoria, sino una forma estructural de operación económica.
3. Informalidad ampliada: cuando el problema va más allá de lo legal
La encuesta permite observar una informalidad más profunda y silenciosa:
Este conjunto de factores revela una exclusión económica y social, no solo una omisión normativa.
4. Diferencias sectoriales: la informalidad no afecta a todos por igual
El análisis por sector muestra concentraciones relevantes:
Los sectores intensivos en autoempleo y baja escala productiva son los más expuestos, reforzando brechas de productividad y acceso a mercados
5. Empleo sin red: la relación directa con la pobreza laboral
El 93,9% de estas microempresas funciona bajo esquemas de cuenta propia, sin personal asalariado permanente.
Esto implica que:
Aquí se explica una paradoja clave de la economía costarricense:
personas que trabajan intensamente, pero permanecen en condición de vulnerabilidad económica. Eso es pobreza laboral.
6. El puente hacia las PYMES… que muchas veces no se cruza
Muchas PYMES formales nacieron como microempresas informales. Sin embargo, los datos muestran que la mayoría no logra hacer esa transición.
Las razones no son únicamente fiscales:
7. Implicaciones para la política pública y el desarrollo económico
La ENAMeH 2025 deja un mensaje claro:
La informalidad no se reduce solo con fiscalización, se reduce con transiciones graduales, incentivos, financiamiento adecuado y simplificación real.
Ignorar a las microempresas del hogar es ignorar:
La informalidad en Costa Rica no es un error del sistema: es una respuesta del sistema a la exclusión.
Entenderla, medirla y acompañarla es clave si el país quiere hablar seriamente de empleo digno, desarrollo productivo y crecimiento inclusivo.
Fuente: INEC – Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares 2025