El índice que Costa Rica necesita para medir quién puede volver a caer en pobreza.


Costa Rica ha logrado reducir la pobreza en los últimos años. Según datos del INEC, en 2025 el país registró 15,2% de hogares en pobreza y 3,8% en pobreza extrema, con un total de 1.889.698 hogares.


Sin embargo, hay una realidad que el dato nacional no muestra con suficiente fuerza:


No todos los hogares que salieron de la pobreza dejaron de ser frágiles.


Muchos hogares costarricenses ya no aparecen técnicamente como pobres, pero siguen viviendo con ingresos ajustados, bajo ahorro, empleo inestable, endeudamiento, poca protección financiera y alto riesgo de volver a caer ante una enfermedad, desempleo, inflación, divorcio, pérdida de jornada laboral o aumento de gastos básicos.


A esa condición la podemos llamar fragilidad económica del hogar.

¿Qué es el IFEP?

El IFEP — Índice de Fragilidad Económica del Hogar es un indicador diseñado para medir el riesgo de que un hogar costarricense:


  1. caiga en pobreza,
  2. vuelva a caer en pobreza,
  3. no pueda sostener sus gastos básicos,
  4. dependa excesivamente de deuda,
  5. carezca de ahorro o protección,
  6. no tenga capacidad de enfrentar una crisis económica.


En palabras simples: El IFEP mide qué tan cerca está un hogar de perder su estabilidad económica.


¿Por qué Costa Rica necesita este índice?

Porque la pobreza bajó, pero la vulnerabilidad no necesariamente desapareció.

El país muestra tres señales fuertes:


Primero, la distribución del ingreso sigue muy concentrada. En 2025, el quintil más pobre recibió apenas 4,6% del ingreso total, mientras el quintil más rico concentró 47,9%.


Segundo, existe una brecha clara entre zona urbana y rural: el ingreso promedio de los hogares urbanos fue de ₡1.355.642, mientras el ingreso rural fue de ₡827.547.


Tercero, la fragilidad tiene rostro femenino: en 2025, las mujeres presentan una tasa de ocupación de 39,6%, frente al 63,9% de los hombres; además, las jefaturas femeninas representan 51,7% de los hogares en pobreza total y 57,7% de los hogares en pobreza extrema.


Esto confirma una tesis central: Costa Rica no solo debe medir pobreza. Debe medir riesgo de recaída económica.


La pobreza bajó, pero el hogar sigue presionado.  El gasto mensual de los hogares se concentra en necesidades básicas. Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2024, los principales grupos de gasto son: vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles 19,3%, alimentos y bebidas no alcohólicas 17,6%, y transporte 12,7%.


Eso significa que gran parte del ingreso familiar se consume en rubros poco flexibles.


Cuando sube la comida, el alquiler, el transporte, la electricidad o las tasas de interés, muchos hogares no tienen margen de maniobra.


El problema no es solo cuánto gana una familia, el problema es cuánto le queda después de sobrevivir.


Propuesta metodológica del IFEP

El IFEP puede construirse en una escala de 0 a 100 puntos.  A mayor puntaje, mayor fragilidad económica.


Variables recomendadas del IFEP


1. Presión del ingreso

Mide si el ingreso del hogar alcanza para cubrir gastos básicos.

Variables:

  • ingreso mensual total,
  • ingreso per cápita,
  • diferencia entre ingreso y costo de vida,
  • dependencia de una sola fuente de ingreso.


2. Presión del gasto básico

Mide cuánto pesa el gasto obligatorio.

Variables:

  • alimentación,
  • vivienda,
  • transporte,
  • servicios públicos,
  • salud,
  • educación.


3. Riesgo laboral

Mide estabilidad de los ingresos.

Variables:

  • desempleo,
  • informalidad,
  • subempleo,
  • empleo temporal,
  • baja ocupación femenina,
  • dependencia de actividades estacionales.


4. Endeudamiento del hogar

Mide si la deuda sostiene consumo básico o inversión productiva.

Variables:

  • cuota mensual de créditos,
  • tarjetas,
  • préstamos personales,
  • gota a gota,
  • atrasos,
  • refinanciamientos.


5. Capacidad de ahorro

Mide si el hogar puede enfrentar emergencias.

Variables:

  • ahorro mensual,
  • fondo de emergencia,
  • liquidez inmediata,
  • activos disponibles.


6. Protección social y financiera

Mide cobertura ante crisis.

Variables:

  • aseguramiento,
  • pensión,
  • seguro de salud,
  • seguro de desempleo o protección crediticia,
  • acceso a redes de apoyo.


7. Brecha digital y educativa

Mide capacidad de reconversión económica.

Variables:

  • internet,
  • computadora,
  • educación formal,
  • habilidades digitales,
  • acceso a capacitación.


Fórmula conceptual del IFEP

IFEP = presión de ingreso + presión de gasto + riesgo laboral + endeudamiento + falta de ahorro + baja protección + brecha educativa/digital

Cada dimensión puede ponderarse así:



¿Qué revelaría el IFEP en Costa Rica?

El índice permitiría identificar cuatro tipos de hogares:

1. Hogares pobres estructurales

Ya están en pobreza y requieren apoyo integral inmediato.

2. Hogares vulnerables

No son pobres oficialmente, pero están cerca de caer.

3. Hogares endeudados funcionales

Tienen ingresos, pero sobreviven mediante crédito.

4. Hogares resilientes

Tienen ingreso, ahorro, estabilidad laboral y baja exposición.


Este enfoque es clave porque el país suele intervenir cuando la pobreza ya ocurrió, no cuando está a punto de ocurrir.


El IFEP permitiría prevenir, no solo asistir. 


Recomendaciones viables para Costa Rica

1. Crear una alerta temprana de fragilidad económica

El Estado, el IMAS, municipalidades y bancos públicos podrían usar un sistema de semáforo:

  • verde: hogar estable,
  • amarillo: hogar vulnerable,
  • naranja: alto riesgo,
  • rojo: fragilidad crítica.


Esto permitiría intervenir antes de que el hogar caiga en pobreza.


2. Convertir subsidios en planes de salida financiera

La ayuda social debe vincularse a metas prácticas:

  • capacitación,
  • formalización,
  • empleo,
  • educación financiera,
  • reducción de deuda cara,
  • ahorro programado,
  • emprendimiento viable.


El subsidio no debe ser solo asistencia. Debe ser puente hacia autonomía.


3. Educación financiera obligatoria para hogares beneficiarios

Todo hogar que recibe apoyo debería acceder a módulos breves sobre:

  • presupuesto familiar,
  • control de deuda,
  • ahorro mínimo,
  • uso responsable de crédito,
  • prevención del sobreendeudamiento,
  • compras inteligentes,
  • planificación de emergencias.


Esto puede ejecutarse por IMAS, INA, municipalidades, bancos públicos, asociaciones solidaristas y cooperativas.


4. Crear cuentas de ahorro de emergencia familiar

Una medida realista sería impulsar una Cuenta de Resiliencia Familiar, con aportes pequeños y automáticos.

Ejemplo:

  • ₡2.000 a ₡5.000 semanales,
  • incentivo estatal o bancario para hogares vulnerables,
  • retiro permitido solo para emergencia comprobada,
  • educación financiera asociada.


5. Refinanciamiento social de deudas caras

Muchos hogares no caen por falta total de ingreso, sino por deuda mal estructurada.

Se requiere un programa de:

  • consolidación de deudas caras,
  • tasas razonables,
  • acompañamiento financiero,
  • prohibición de nuevo endeudamiento abusivo,
  • seguimiento mensual.


6. Política de empleo por hogar, no solo por persona

El país debería identificar hogares donde nadie tiene empleo formal.

Prioridad nacional: al menos una persona con ingreso formal o productivo por hogar vulnerable.

Esto exige coordinación entre:

  • INA,
  • municipalidades,
  • empresas,
  • cámaras empresariales,
  • pymes,
  • zonas francas,
  • asociaciones solidaristas.


7. Canasta básica territorial de referencia

El costo de vida no es igual en todo el país.  Costa Rica debería medir una canasta básica territorial por región:

  • alimentación,
  • alquiler,
  • transporte,
  • servicios,
  • conectividad,
  • educación.


Esto permitiría saber cuánto necesita realmente un hogar para no ser frágil según dónde vive.


8. Programa nacional de alfabetización digital productiva

No basta con tener internet. El hogar necesita usar la tecnología para generar ingresos.

Acciones viables:

  • cursos cortos de IA básica,
  • comercio electrónico,
  • ventas por WhatsApp Business,
  • facturación electrónica,
  • diseño en Canva,
  • Excel financiero,
  • servicio al cliente digital.


9. Vincular el IFEP con pymes y emprendimientos

Las pymes pueden ser parte de la solución si se crean incentivos para contratar personas de hogares vulnerables.

Opciones:

  • sello “Empresa con Movilidad Social”,
  • deducciones o reconocimientos por contratación vulnerable,
  • capacitación compartida,
  • pasantías técnicas,
  • compras públicas a emprendimientos regionales.


10. Fortalecer asociaciones solidaristas y cooperativas como red preventiva

Las asociaciones solidaristas pueden ayudar a reducir fragilidad económica mediante:

  • ahorro automático,
  • crédito responsable,
  • educación financiera,
  • fondos de emergencia,
  • apoyo a vivienda,
  • seguros colectivos,
  • programas de bienestar financiero.


Este sector puede convertirse en una red nacional de prevención de pobreza laboral.


Aplicación práctica del IFEP

Caso ejemplo

Un hogar con:

  • ingreso bajo,
  • una sola fuente de ingreso,
  • deuda alta,
  • sin ahorro,
  • jefatura femenina,
  • empleo informal,
  • sin computadora,
  • y gastos altos en alimentación/transporte


tendría un IFEP alto o crítico.


Ese hogar debería recibir intervención prioritaria, no esperar a caer oficialmente en pobreza extrema.


Conclusión


Costa Rica ha avanzado en la reducción de pobreza, pero ahora necesita una medición más fina.  El país debe pasar de preguntar:

¿Cuántos hogares son pobres?


A preguntar también:

¿Cuántos hogares están en riesgo de caer?


Ese es el aporte del IFEP — Índice de Fragilidad Económica del Hogar.

Un índice práctico, preventivo y estratégico para construir una política social más inteligente.


Porque el verdadero éxito no será solo reducir la pobreza, será evitar que las familias vuelvan a caer en ella.



Fuente Observatorio de Movilidad Social y Fragilidad Económica

Elaboración propia.