Emprender en América Latina nunca ha sido fácil. Sin embargo, el verdadero problema no es la falta de ideas ni de personas emprendedoras, sino la baja productividad estructural que limita el crecimiento de los negocios y, con ello, el desarrollo económico de la región.


El informe Perspectivas Económicas de América Latina 2025 de la OCDE, CAF, CEPAL y la Unión Europea es contundente: las PYMES y los emprendimientos son clave para la transformación productiva, pero hoy operan con frenos estructurales que los Estados deben corregir de manera urgente.


1. Muchas PYMES, poca productividad

Las micro, pequeñas y medianas empresas concentran la mayor parte del empleo en la región, pero lo hacen en sectores de bajo valor agregado.  El informe evidencia que:


  1. Más del 55% del empleo es informal.
  2. La mayoría de emprendimientos opera en servicios tradicionales o comercio de baja sofisticación.
  3. Esto limita la generación de empleo de calidad y el crecimiento sostenido.


Conclusión: no basta con crear emprendimientos; hay que transformarlos en empresas productivas y escalables.


2. El principal cuello de botella: financiamiento

El informe identifica una brecha estructural de financiamiento para PYMES, caracterizada por:


  1. Créditos más caros que para grandes empresas.
  2. Poco acceso a capital de riesgo.
  3. Mercados financieros poco profundos.


La OCDE es clara: sin banca de desarrollo fuerte y sin instrumentos financieros diseñados para PYMES, no hay transformación productiva


3. Emprender sin innovación no cambia la economía

Solo 2,1% del empleo regional está en sectores de tecnología media y alta.


Las PYMES:


  1. Invierten poco en digitalización.
  2. Tienen bajo acceso a innovación.
  3. Casi no participan en exportaciones sofisticadas.


El informe plantea que el emprendimiento debe orientarse a:


  1. Industrias digitales
  2. Energías renovables
  3. Agroindustria sostenible
  4. Economía del cuidado
  5. Servicios basados en conocimiento


4. Políticas públicas dispersas, resultados limitados

Uno de los mensajes más críticos del informe es la mala coordinación institucional:


Muchos programas para PYMES.

Poco impacto real.

Bajo presupuesto (menos del 0,5% del PIB).


La recomendación es clara: menos programas aislados y más estrategias integrales de desarrollo productivo, con metas de productividad y formalización


5. Formalizar debe ser un beneficio, no un castigo

La informalidad no es solo una decisión individual, sino un reflejo de sistemas complejos y poco atractivos. El informe recomienda:


  1. Incentivos fiscales inteligentes.
  2. Acceso preferencial a crédito y compras públicas.
  3. Digitalización del Estado para reducir costos administrativos


Conclusión

El mensaje de la OCDE es directo y aplicable a Costa Rica: 


El emprendimiento por sí solo no transforma economías. La transformación ocurre cuando las PYMES acceden a financiamiento, innovación, mercados y reglas claras.


El reto no es crear más emprendimientos, sino crear mejores empresas.