
Emprender en América Latina nunca ha sido fácil. Sin embargo, el verdadero problema no es la falta de ideas ni de personas emprendedoras, sino la baja productividad estructural que limita el crecimiento de los negocios y, con ello, el desarrollo económico de la región.
El informe Perspectivas Económicas de América Latina 2025 de la OCDE, CAF, CEPAL y la Unión Europea es contundente: las PYMES y los emprendimientos son clave para la transformación productiva, pero hoy operan con frenos estructurales que los Estados deben corregir de manera urgente.
1. Muchas PYMES, poca productividad
Las micro, pequeñas y medianas empresas concentran la mayor parte del empleo en la región, pero lo hacen en sectores de bajo valor agregado. El informe evidencia que:
Conclusión: no basta con crear emprendimientos; hay que transformarlos en empresas productivas y escalables.
2. El principal cuello de botella: financiamiento
El informe identifica una brecha estructural de financiamiento para PYMES, caracterizada por:
La OCDE es clara: sin banca de desarrollo fuerte y sin instrumentos financieros diseñados para PYMES, no hay transformación productiva
3. Emprender sin innovación no cambia la economía
Solo 2,1% del empleo regional está en sectores de tecnología media y alta.
Las PYMES:
El informe plantea que el emprendimiento debe orientarse a:
4. Políticas públicas dispersas, resultados limitados
Uno de los mensajes más críticos del informe es la mala coordinación institucional:
Muchos programas para PYMES.
Poco impacto real.
Bajo presupuesto (menos del 0,5% del PIB).
La recomendación es clara: menos programas aislados y más estrategias integrales de desarrollo productivo, con metas de productividad y formalización
5. Formalizar debe ser un beneficio, no un castigo
La informalidad no es solo una decisión individual, sino un reflejo de sistemas complejos y poco atractivos. El informe recomienda:
Conclusión
El mensaje de la OCDE es directo y aplicable a Costa Rica:
El emprendimiento por sí solo no transforma economías. La transformación ocurre cuando las PYMES acceden a financiamiento, innovación, mercados y reglas claras.
El reto no es crear más emprendimientos, sino crear mejores empresas.