14 de agosto 2026


Los datos fiscales de Costa Rica empiezan a mostrar una señal que merece atención.


Durante el primer semestre de 2026, los ingresos tributarios del Gobierno Central alcanzaron ₡3,340 billones, frente a ₡3,356 billones en el mismo período de 2025. La caída fue de 0,5%. Más revelador aún: en el primer semestre de 2024 se habían recaudado ₡3,313 billones. Es decir, entre junio de 2024 y junio de 2026 la recaudación acumulada aumentó apenas alrededor de 0,8% nominal.


No significa que el sistema tributario costarricense esté colapsando. Pero sí evidencia una desaceleración recaudatoria, acompañada por un cambio importante en su composición:

Renta crece, mientras el Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) pierde fuerza.


Los números que explican la historia. Cifras acumuladas en millones de colones. Variaciones calculadas a partir de datos oficiales del Ministerio de Hacienda.

Hacienda reporta además que Renta e IVA representan actualmente alrededor del 75% de todos los ingresos tributarios: 39,1% corresponde a Renta y 36,0% al IVA.


Esto significa que lo que ocurra con estos dos impuestos prácticamente define la evolución de la recaudación nacional.

IVA: la señal que más debería llamar nuestra atención


El comportamiento del IVA es probablemente el dato más relevante.

Durante el primer semestre:

2024: ₡1,199 billones

2025: ₡1,246 billones

2026: ₡1,202 billones


Después de crecer 3,9% en 2025, el IVA cayó 3,5% en 2026. La recaudación actual prácticamente regresó al nivel nominal registrado dos años atrás.


La señal tampoco comenzó en 2026.


En todo 2024 se recaudaron ₡2,419 billones por IVA. En 2025 fueron ₡2,407 billones: una reducción de 0,5%. El deterioro provino principalmente del IVA interno, que cayó 2,5%, mientras el IVA de aduanas aumentó 2,8%.


En 2026, en cambio, están cayendo ambos componentes:

  • IVA interno: -2,4%.
  • IVA aduanas: -5,4%.


Y aquí aparece información todavía más interesante.


Dentro del IVA interno, Hacienda identifica reducciones importantes en actividades profesionales, científicas, técnicas y administrativas; transporte; manufactura; construcción y actividades financieras. Comercio constituye una de las principales excepciones positivas.


En aduanas también existe deterioro: la recaudación disminuyó ₡24.885 millones, con reducciones particularmente importantes en metales y minerales, electrodomésticos y componentes electrónicos, medios de transporte y productos de plástico, cuero y caucho.


Por eso, reducir la explicación del IVA únicamente a un problema informático sería incorrecto.


¿Puede estar influyendo el tipo de cambio?

Sí, posiblemente, pero no explica todo.


El colón se ha apreciado significativamente frente al dólar. Como referencia, el promedio MONEX pasó de ₡506,23 por dólar el 30 de junio de 2025 a ₡454,44 el 30 de junio de 2026, una diferencia cercana al 10%.


¿Por qué importa?

Cuando mercancías importadas valoradas en dólares se convierten a una menor cantidad de colones, puede disminuir —manteniendo iguales las demás variables— el valor nominal en colones sobre el cual se determinan algunos tributos asociados a las importaciones.


Esto podría ser uno de los factores que ayuden a explicar la caída de 5,4% del IVA aduanero. Sin embargo, no puede presentarse como la única causa: también influyen el volumen importado, los precios internacionales y, especialmente, la composición de los bienes importados.


ATV, TRIBU-CR y el efecto de transición


Existe otro elemento que no puede ignorarse.

El propio Ministerio de Hacienda reconoce que la transición de Administración Tributaria Virtual (ATV) hacia TRIBU-CR implicó un período de ajuste operativo y de implementación cuyo efecto se refleja en las cifras fiscales.


Esto obliga a ser prudentes.  Parte de las variaciones puede responder a procesos de transición, registro, clasificación o procesamiento; pero tampoco sería técnicamente correcto atribuir toda la desaceleración tributaria a TRIBU-CR.


El comportamiento del IVA interno por sectores y del IVA aduanero muestra que existen además factores económicos reales detrás de los resultados.


Un efecto de comparación que también distorsiona 2026.  Hay otro dato poco conocido.


Durante enero de 2025 ingresaron recursos que correspondían económicamente a finales de 2024: ₡53.632 millones relacionados con impuesto a la propiedad de vehículos, canon de transporte público y timbre de fauna, además de ₡44.074 millones del impuesto único a los combustibles cuyo pago se retrasó por el ciberataque sufrido por RECOPE.


En conjunto son aproximadamente ₡97.706 millones que elevaron la base de comparación de 2025 bajo el criterio de caja.


Por eso algunas caídas de 2026, especialmente en propiedad, deben interpretarse con cuidado.


Renta está sosteniendo la recaudación, pero hay una advertencia. Mientras el IVA retrocede, Renta muestra la situación contraria.


En el primer semestre:

2024: ₡1,237 billones

2025: ₡1,247 billones

2026: ₡1,305 billones


El crecimiento de 2026 es 4,6%. Las personas jurídicas aumentaron 7,8%, mientras las personas físicas crecieron apenas 0,9% y las remesas al exterior disminuyeron 2,4%.


En términos anuales, Renta pasó de ₡2,423 billones en 2024 a ₡2,450 billones en 2025, un aumento de 1,1%.


Pero hay una advertencia fundamental: Hacienda informó que febrero de 2026 recibió ingresos tributarios extraordinarios relacionados con la venta de una empresa privada, calificándolos expresamente como un evento no recurrente o one-off.


Por tanto, el crecimiento de Renta es positivo, pero no deberíamos asumir que todo el 4,6% representa una mejora estructural permanente.


Baja inflación: otro factor que pesa

Costa Rica también atraviesa un escenario de inflación extremadamente baja.


El IPC acumuló solamente 0,08% durante el primer semestre de 2026.  Esto importa porque impuestos como el IVA se cobran sobre valores nominales. Cuando los precios prácticamente no aumentan, desaparece buena parte del crecimiento automático de recaudación que genera la inflación.


Al mismo tiempo, el Banco Central reportó un crecimiento interanual del IMAE tendencia-ciclo de aproximadamente 2,98% a junio de 2026.


Por tanto, el problema no parece ser simplemente que la economía haya dejado de crecer. Existe una combinación más compleja entre bajo crecimiento nominal de precios, apreciación cambiaria, composición de importaciones, comportamiento sectorial y factores administrativos.


La señal fiscal más importante

En 2024 los ingresos tributarios representaron 13,2% del PIB. En 2025 aumentaron nominalmente 0,7%, hasta ₡6,623 billones, pero su peso cayó a 12,8% del PIB y en el primer semestre de 2026 la relación volvió a disminuir: de 6,5% del PIB en 2025 a 6,3% en 2026.


Ese posiblemente sea el dato que mejor resume la situación.


Costa Rica no está ante un desplome tributario, pero la recaudación está creciendo menos que la economía y está perdiendo peso relativo.


El IVA constituye hoy la principal señal de alerta. Renta está compensando parcialmente esa debilidad, aunque existen componentes extraordinarios que

obligan a interpretar su crecimiento con prudencia.


Para empresarios, PYMES y profesionales, estos datos también dejan una conclusión práctica: 2026 debería ser un año para fortalecer el cumplimiento tributario, la conciliación de declaraciones, la documentación electrónica y los controles internos asociados a TRIBU-CR.


La pregunta relevante ya no es solamente cuánto está recaudando Hacienda.

La verdadera pregunta es qué está cambiando dentro de la recaudación costarricense y si la estructura actual será capaz de sostener los ingresos fiscales conforme avance el segundo semestre de 2026.


Fuente Ministerio de Hacienda

Elaboración propia