Costa Rica entró en una nueva etapa fiscal.  Durante años, el debate nacional giró alrededor de una pregunta:


¿Cómo recaudar más?

Pero los datos financieros del Gobierno de la República 2025 parecen indicar algo distinto:

Costa Rica ya no enfrenta únicamente un problema de ingresos, ahora enfrenta un problema estructural de sostenibilidad.


Los Estados Financieros Consolidados muestran que el Gobierno cerró 2025 con resultados acumulados negativos por más de ₡16,2 billones en patrimonio público.  Además, el resultado del ejercicio 2025 reflejó pérdidas cercanas a ₡1,73 billones.


El país sigue dependiendo de pocos impuestos

Los datos del Estado de Rendimiento Financiero son contundentes.


En 2025:

  • Los impuestos sobre bienes y servicios alcanzaron ₡3,43 billones.
  • Los impuestos sobre ingresos y utilidades sumaron ₡2,44 billones.


Eso confirma que Costa Rica depende principalmente de:

  • IVA
  • Renta
  • Consumo interno
  • Actividad empresarial


El problema es que estos motores empiezan a desacelerarse.


En febrero 2026, el IVA cayó 5,4% interanual y aunque renta mostró crecimiento de 23,9%, eso podría responder más a ajustes de pagos y fiscalización que a crecimiento económico estructural.


La gran pregunta: ¿Costa Rica ya llegó al límite tributario?

Probablemente sí en el sector formal.  Las empresas enfrentan:

  • IVA
  • renta
  • cargas sociales
  • costos financieros
  • tipo de cambio complejo
  • presión regulatoria
  • desaceleración económica


Seguir aumentando impuestos podría generar:

  • más informalidad
  • menor inversión
  • menor consumo
  • salida de capitales
  • debilitamiento PYME


Y aquí aparece un dato importante:


El Gobierno ya empezó a depender más de eficiencia recaudatoria que de nuevos tributos.

TRIBU-CR cambia completamente el escenario.  La implementación de TRIBU-CR podría redefinir la política tributaria de Costa Rica.


Hoy en día TRIBU-CR NO está trabajando 100% amigable para el obligado tributario, pero ya no se trata únicamente de cobrar más.  Ahora se trata de cobrar con inteligencia.


La nueva plataforma permitirá:

  • cruces automáticos de información
  • perfilamiento de riesgo
  • fiscalización predictiva
  • trazabilidad tributaria
  • control automatizado
  • expediente tributario digital
  • integración de pagos y declaraciones


Costa Rica parece acercarse más a una era de “hiperfiscalización digital” que a una era de múltiples nuevos impuestos.


Esto puede convertirse en la mayor transformación tributaria en décadas. Entonces ¿la nueva Asamblea Legislativa subirá impuestos?


La respuesta más realista es:  Muy probablemente sí habrá intentos.


Porque la presión estructural continúa.  Los datos muestran que:

  • El gasto público sigue siendo rígido.
  • Los intereses consumen una parte enorme del presupuesto.
  • El déficit financiero aún existe.
  • La deuda sigue condicionando decisiones fiscales.


Solo en febrero 2026:

  • 26,8% del gasto correspondió a intereses.
  • 38,8% a remuneraciones


Eso deja muy poco margen operativo. Pero políticamente el escenario cambió, la diferencia respecto a años anteriores es que ahora existe mayor resistencia política y social a nuevos impuestos.


¿Por qué?

Porque:

  • El costo de vida sigue alto.
  • Las pymes están debilitadas.
  • El crédito sigue caro.
  • La clase media perdió capacidad adquisitiva.
  • Existe fatiga tributaria.


Por eso, la Asamblea 2026-2060 probablemente enfrentará tres caminos:


Escenario 1 — Nuevos impuestos

Podrían aparecer propuestas sobre:

  • Renta global dual
  • Renta mundial parcial
  • Impuesto mínimo global OCDE
  • Impuestos verdes
  • Mayor fiscalización digital vía TRIBU-CR
  • incremento selectivo de tasas


Riesgo:

desacelerar aún más la economía formal.


Escenario 2 — Cobro inteligente con TRIBU-CR

Este parece el escenario técnicamente más viable.

Implica:

  • ampliar base contributiva
  • reducir evasión
  • atacar informalidad
  • mejorar fiscalización

Sin aumentar tasas.


Escenario 3 — Contención fuerte del gasto

Sería el escenario más complejo políticamente.

Porque implica:

  • empleo público
  • pluses salariales
  • eficiencia estatal
  • transferencias
  • reformas estructurales

Y eso genera alta resistencia política.


El flujo de efectivo revela otro problema, el estado logró mejorar caja en 2025.  El efectivo pasó de ₡1,07 billones a ₡1,85 billones.


Pero el flujo también muestra una fuerte dependencia del endeudamiento público:

  • Cobros por endeudamiento: ₡5,36 billones.


Es decir:  El país sigue necesitando deuda para sostener parte importante de su estructura financiera.


El verdadero riesgo para Costa Rica, el peligro no es solamente fiscal; es económico.


Si Costa Rica combina:

  • más impuestos
  • desaceleración económica
  • menor inversión
  • fatiga empresarial
  • alta informalidad


el crecimiento podría frenarse significativamente entre 2026 y 2030.


Conclusión

Costa Rica parece acercarse al límite de presión tributaria tradicional.  Por eso la próxima discusión nacional probablemente no será únicamente cuánto cobrar.

Será:

cómo sostener el Estado sin destruir competitividad.


TRIBU-CR si llega a ser la plataforma promesa que nos indicaron, podría convertirse en la herramienta que permita evitar una nueva ola tributaria agresiva.


Pero si la eficiencia recaudatoria no mejora y el gasto estructural continúa creciendo, la próxima Asamblea Legislativa probablemente terminará discutiendo nuevamente nuevos impuestos.


Y ahí estará el verdadero choque económico y político del país durante los próximos años.


Fuente Ministerio de Hacienda.

Elaboración propia.