6/10/2026
La entrada en vigor del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para Costa Rica cambia el nivel de atención que las organizaciones deberían dar a la prevención de la violencia y el acoso en el trabajo.
Costa Rica registró la ratificación del Convenio el 2 de octubre de 2025 e inicia este 2 de octubre 2026
Para una empresa, el primer error sería pensar que todo se resuelve con tener una política escrita.
El artículo 9 del Convenio apunta a una lógica mucho más amplia: política, gestión de riesgos, prevención y capacitación.
Por eso, estas son las 4 cosas que toda empresa debería revisar primero.
1. ¿Existe una política clara y aplicada?
El Convenio plantea que deben existir medidas apropiadas para prevenir la violencia y el acoso, incluyendo una política en el lugar de trabajo.
Pero no basta con tener un documento archivado. La empresa debería revisar:
La pregunta clave es sencilla:
¿La política existe solo en papel o las personas saben cómo funciona?
2. ¿La organización está identificando riesgos reales?
El artículo 9 también señala la necesidad de identificar peligros y evaluar riesgos relacionados con violencia y acoso, incluyendo riesgos psicosociales asociados.
Esto obliga a mirar más allá de las denuncias formales. Una empresa puede tener pocas denuncias y aun así presentar señales como:
Por eso, el análisis debería combinar documentos, percepción de colaboradores, liderazgo y funcionamiento de controles.
3. ¿Existen medidas reales de prevención y respuesta?
Una organización preparada no debería esperar a que ocurra un caso grave para decidir qué hacer. Debe existir claridad sobre:
Aquí aparece una de las preguntas más importantes para cualquier gerencia:
Si mañana se presenta una denuncia, ¿la empresa sabría exactamente qué hacer?
Si la respuesta depende de improvisar, existe una brecha.
4. ¿Las personas han recibido información y capacitación?
El Convenio también contempla que los trabajadores y otras personas involucradas reciban información y capacitación accesible sobre los riesgos identificados, las medidas de prevención y protección, y sus derechos y responsabilidades.
Capacitar no significa únicamente dar una charla una vez al año. La empresa debería poder demostrar:
Una capacitación sin seguimiento puede terminar convirtiéndose en un simple requisito documental.
El verdadero reto: demostrar preparación
Las cuatro áreas se conectan entre sí:
Política → Riesgos → Prevención → Capacitación
Si una de ellas falla, el sistema pierde fuerza. Una organización puede tener una buena política, pero un canal de denuncia que nadie utiliza.
Puede tener capacitaciones, pero jefaturas que no intervienen.
Puede tener un protocolo, pero ninguna evidencia de que funciona.
Por eso, la preparación frente al Convenio 190 debería evaluarse como un sistema, no como una lista de documentos.
Una pregunta para cerrar
Si mañana alguien solicitara evidencia de cómo su empresa previene y gestiona posibles situaciones de violencia o acoso:
¿qué podría mostrar?
No se trata de generar miedo, se trata de saber dónde existen brechas antes de que una situación real las exponga.
Autodiagnóstico rápido
Antes de dar por cerrado este tema, su organización debería poder responder con claridad estas cuatro preguntas:
1. ¿Tenemos una política clara y conocida?
2. ¿Identificamos y evaluamos los riesgos?
3. ¿Tenemos mecanismos reales de prevención y respuesta?
4. ¿Podemos demostrar capacitación y evidencia de implementación?
Fuente: OIT, MTSS
Elaboración propia